Toda la producción está paralizada en Tamaulipas

29/03/2020 - 18:00

Redacción MX Político.-  Nuevo Laredo y Reynosa, dos de los cruces binacionales más transitados de la línea limítrofe con Estados Unidos, han resentido considerablemente la cuarentena decretada en ambos lados de la frontera a causa de la pandemia del coronavirus.

En las inmediaciones del Puente Internacional I de Nuevo Laredo, agentes de Migración y Aduanas de Estados Unidos sólo dejan pasar hacia su país a ciudadanos o a personas con asuntos urgentes.

Los comercios de las calles contiguas están cerrados. El área que hace unas semanas era un hormiguero de transeúntes y consumidores hoy está vacía debido a la contingencia sanitaria.

En Laredo, Texas, todos los comercios también dejaron de funcionar, mientras los restaurantes sólo sirven comida para llevar. Es posible que algunos establecimientos vayan a la quiebra, sostiene Miguel Conchas, presidente de la Cámara de Comercio de esa ciudad.

En Reynosa –capital industrial de Tamaulipas, gobernada por la médico panista Maki Ortiz Domínguez– las calles están vacías y la Presidencia Municipal, hasta hace unos días llena de gente, semeja hoy una casona deshabitada, sobre todo por el cierre parcial de la frontera con Estados Unidos.

Ortiz Domínguez advierte sobre la urgencia de establecer controles sanitarios, pues la pandemia no ha mostrado su peor rostro. Dice que los 10 albergues de migrantes establecidos en Reynosa están siendo monitoreados; se queja también de las autoridades federales porque, asegura, no ponen filtros de revisión en el aeropuerto ni en las centrales camioneras.

Daños múltiples

En el Puente I de Nuevo Laredo, denominado Puerta de Las Américas, por donde el flujo de peatones y autos es copioso, hoy sólo se observa a algunas personas que avanzan hacia territorio estadunidense. 

Quienes no presentan a los agentes aduanales su documentación o no les dicen el motivo de su viaje tienen que regresarse. Es inusual ver el movimiento reducido en este cruce comercial más activo de América Latina debido a la cuarentena decretada por el gobierno estatal.

Edgardo Pedraza Quintanilla, presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo (Aaanld) –el segundo sector productivo de la entidad, después de las maquiladoras–, asegura que aun con la alerta sanitaria, el flujo de tráileres en el Puente III –el World Trade Bridge, por el que circulan diariamente 12 mil unidades– continúa.

Las 360 agencias de la Aaanld no han parado de trabajar. Por este puerto comercial ingresan a México insumos y viajan a Estados Unidos productos terminados.

En Laredo hay más de 3 mil establecimientos comerciales y la mayoría ha cerrado sus puertas. Los que las mantienen abiertas lo hacen con las restricciones impuestas por la autoridad desde el miércoles 18.

A partir de ese día cerraron bares, casinos, salones de fiestas, cines y hasta el popular Mall del Norte; se prohibieron también las reuniones de más de 10 personas y se cancelaron las reuniones de comités de mesas directivas. Se espera que la actividad se reanude a partir del 20 de abril.

Miguel Conchas advierte que en Semana Santa –una de las épocas en las que se incrementan las ventas en el lado texano de la frontera– se afectará a los comerciantes de Laredo, pues esta vez los mexicanos no podrán viajar debido a la cuarentena.

Inseguridad y paros escalonados

En Reynosa, la calle Peatonal Hidalgo, contigua a la Plaza Principal, vive días de soledad. Decenas de comercios del andador en la zona centro de ese municipio fronterizo con Texas están cerrados.

La Secretaría de Salud estatal no informa cuántos casos positivos de coronavirus hay. En un boletín difundido el jueves 26 menciona a nueve sospechosos, pero no dice cuántos infectados hay realmente.

Advento Sosa Garza, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de Reynosa, advierte sobre el riesgo de que la economía local se deprima y la falta de trabajo incremente el índice delincuencial.

Dice que desde el sábado 14 se desplomaron las ventas en los 15 mil 800 comercios del municipio, de los cuales 3 mil 506 están afiliados a la Canaco. Los beneficiados son los grandes establecimientos comerciales, pues la población acudió en masa a surtirse en ellos, alarmada por los anuncios de cierre, comenta el dirigente empresarial.

Los reynosenses suelen hacer sus compras en Hidalgo y McAllen, las ciudades contiguas del otro lado del río Bravo; pero ante la contingencia y la falta de productos en Texas debido a la contingencia, ahora son los texanos quienes se desplazan a Tamaulipas a hacer sus compras.

Para proteger a sus afiliados, la Canaco local ya pidió a la Policía Municipal que refuerce sus rondines. Y para evitar que se hunda la actividad del ramo demandó a la Federación estímulos fiscales e incentivos a los productores y proveedores para que solventen este periodo de crisis, comenta Sosa Garza.

Alberto Lara Bazaldúa, secretario general nacional del Sindicato de Obreros de la Industria Maquiladora, el más grande del ramo en el ámbito nacional, asegura que las maquiladoras y sus trabajadores comienzan también a sentir los efectos del covid-19.

El sindicato que él dirige tiene 118 contratos directos en 180 plantas del país, 97 de las cuales están en Reynosa y las empresas que los suscribieron tienen 80 mil trabajadores enlistados. De ese universo, 70% de la manufactura es aportada por mujeres, comenta Lara, quien también es diputado local por Reynosa.

A causa de la contingencia, desde hace tres semanas el sindicato decidió hacer paros escalonados en numerosas empresas; muchas suspendieron labores un día de la semana.

De acuerdo con la ley, dice, cuando las empresas paran por contingencia, el patrón debe pagarles por lo menos un salario mínimo diario. En el caso de sus agremiados, reciben hasta 75% de su salario diario. 

No obstante, advierte, la situación comienza a agravarse con los “paros técnicos” de hasta una semana en por lo menos 11 empresas grandes, lo que afecta a unos 12 mil trabajadores. Es factible, dice, que en los próximos días se sumen más empresas a esos “enfrenones productivos”.

Explica que en las fábricas donde no hay paro, las mujeres embarazadas y personas de la tercera edad se fueron a sus casas, donde permanecerán hasta que pase la cuarentena impuesta por el gobierno del estado.

Y remata: “Esta crisis nos viene a demostrar que China no está tan lejos como creíamos y que lo que allá les afecta nos repercute de una manera decidida a nosotros”. 

En Tamaulipas toda la producción se detuvo; se reanudará a finales de abril.

FIN