La gota que derramó el vaso en el exabrupto de Toledo Manzur

06/08/2020 - 06:59

El aún titular de Semarnat, habría sido sometido a fuertes presiones políticas de parte de los responsables gubernamentales del Proyecto Tren Maya, para que expidiera permisos, no obstante la improcedencia ecológica de la obra.

Redacción MX Político.- Este miércoles, una súbita declaración hecha por el secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el biólogo Víctor Manuel Toledo Manzur este miércoles, ha desnudado la existencia de una profunda grieta al interior de lo que fue el "equipo compacto" de la "Cuarta Transformación".

En un audio difundido por Reforma, sobre una reunión con otros colaboradores del gabinete federal, el funcionario expresó abiertamente sus diferencias con otros colaboradores del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

 

"Yo quisiera compartir con ustedes lo que yo he vivido y he observado en estos 10 meses, porque efectivamente la 4T, como tal, como un conjunto claro y acabado de objetivos, no existe... no existe.

"Por el contrario, este Gobierno de la 4T está lleno de contradicciones y esto se expresa concretamente en luchas de poder al interior del Gabinete, que yo lo he notado en varias líneas", expresó el funcionario.

Toledo, quien asumió la titularidad de la Semarnat en mayo de 2019, reiteró que dentro del Gobierno federal hay contradicciones "brutales" y muy fuertes, por lo que sugirió no idealizar a la 4T.

Lo que hace muy previsible que su salida del Gobierno de Andrés Manuel López sea cuestión de horas, sea por cese fulminante o por renuncia "voluntaria" o "por motivos personales".

Pero este profundo malestar del aún titular de Semarnat, obedece a que desde mucho antes de que se difundiera el exabrupto, integrado de esa severa crítica, amarga y repentina contra la 4 T, viene siendo arrastrado por el titular de Semarnat, desde hace por lo menos 6 meses.

Considerado como un biólogo que comparte las ideas de "la nueva relación del hombre con la naturaleza", se habría opuesto sistemáticamente desde que asumió el cargo el 27 de mayo de 2019, a expedir permisos de sustentabilidad ecológica al Proyecto Tren Maya, la obra insignia del actual Gobierno y por ende, del Presidente de la República.

Ahí Toledo Manzur libró sus primeras batallas con los principales impulsores dl proyecto desde el bando gubernamental: el titular de Sectur, Miguel Torruco Marqués, el de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, el propio Alfonso Romo, entre otros.

Todos estos funcionarios, le opsuieron un gran bloque de presión a Víctor Toledo Manzur, dado que éste trató en todo momento de hacer ver la inviabilidad del proyecto ferroviario, dado el enorme agravio a la naturaleza y el gran daño a la economía de las familias de comuneros, pescadores y habitantes de la región, en su gran mayoría indígenas, que estarán obligados al desplazamiento de sus asentamientos hacia otros puntos donde no obstruyan el paso del tren.

 

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Cabe destacar que esto no ha sido manejado suficientemente por los medios de comunicación hasta hoy.

Pero este tema del Tren Maya y su inviabilidad como obra pública, fue la "gota que derramó el vaso" en esta suerte de "jaloneo político" entre grupos al interior de la 4 T.

Tuvo que suceder en el mes de julio, un evento con la presencia de científicos de talla mundial, en el que suscribieron incluso un pronunciamiento de tipo académico, con las firmas de 85 luminarias de las disciplinas ambientalistas del momento,  para que entonces el Gobierno de la "Cuarta Transformación" empezara a cavilar apenas sobre la viabilidad del Proyecto Tren Maya.

Los científicos señalaron que el Proyecto está "mal definido", pues implicará el desplazamiento de personas y generará destrucción ambiental irreversible y pérdida de la calidad del aire.

La prolífica investigación, de tipo multidisciplinaria, suscrita por ese colectivo de 85 científicos procedentes de 15 países,  titulado "Observaciones a la Manifestación de Impacto Ambiental Modalidad Regional", fue ingresada el miércoles 29 de julio a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que encabeza aún el doctor en ciencias Víctor Toledo Manzur, para su respectiva valoración.

El Proyecto, a juicio de los hombres de ciencia, está "mal definido", pues implicará el desplazamiento de personas y generará destrucción ambiental irreversible y pérdida de la calidad del aire, como despojos en el patrimonio de los residentes de la zona. 

La investigación concluye que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que justifica el proyecto del Tren Maya "minimiza los daños y los requerimientos de medidas de mitigación" de la megaobra. 

Por eso, finalizaron los científicos exhortando a la Semarnat que se apegue al Convenio de Diversidad Biológica, del cual México es parte y, al Principio Precautorio 15, de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo a no autorizar la construcción del Tren Maya.

Pero entonces, cabe recapitular que, el gran problema del "jaloneo  político" al interior de la 4 T, viene desde que inició la administración, pero en el caso de esta última crisis y en específico, de la ruptura de Toledo Manzur,  empezó a raíz de la inviabilidad del Proyecto Tren Maya.

hch