Asalto al tren de mercancías: las pérdidas que la delincuencia genera a la industria y agricultura mexicanas

11/07/2020 - 18:06

Redacción MX Político.- Uno de los individuos manejaba el camión y el que iba de copiloto sostenía la pistola para que Ignacio estuviera quietecito en el camarote del vehículo. Amanecía en Michoacán y el transportista apenas había llenado el depósito de diésel cuando le agarraron por el cuello y le inmovilizaron los brazos: las 30 toneladas de costales de azúcar ahora seguirían otra ruta. Unos kilómetros más allá le bajaron del tráiler y le trasladaron en un coche hasta un motel donde permaneció secuestrado unas horas. El azúcar no llegó a su destino y la aventura del pobre camionero no había hecho más que empezar, como se verá.

Igualito que en el antiguo oeste, otro día y en otro lugar del mapa, un hombre montado a caballo sigue la marcha del tren de mercancías, se encarama y le echa el freno. Empieza el robo. ¿De qué? De todo. Alimentos procesados o recién recolectados, lo que más, un 27%; le siguen los materiales de construcción, los productos automotrices y de refacción, los electrodomésticos, y el restante 62% es todo lo que se pueda imaginar y se transporte por tierra mar y aire, desde hidrocarburos, hasta calzado o medicamentos.

Nadie que produzca o transporte puede estar tranquilo en México: entre enero y mayo de este año se contabilizaron 6.107 robos de mercancías, un 22,16% menos que en el mismo periodo de 2019. No hay por qué echar las campanas al vuelo, el coronavirus ha frenado la producción y está detrás de esa disminución. Pero no solo, también han tenido que ver las nuevas medidas de seguridad. “Es un fenómeno tan común que cuando calculamos los costes de producción ya tenemos descontado el robo”, dice Alfonso Cebreros, vicepresidente del Consejo Nacional Agropecuario.

La pobreza tiene mucho que ver con esta actividad delictiva. Hace años se atravesaban en las vías del ferrocarril mujeres, hombres y niños y lo obligaban a parar, desfondaban el vagón y el grano caía como por un embudo: maíz, frijol, arroz. Cada uno se llevaba lo que podía. “Pero no era solo para su consumo, también lo vendían a menor precio”, sigue Cebreros. “Ahora son grupos más organizados. Incluso corrieron a un subsecretario de Agricultura porque en una conferencia le preguntaron quiénes tenían la mejor logística agropecuaria y contestó que los narcotraficantes. Y era verdad”, se ríe por teléfono Cebreros.

El caso es que tanto agricultores como transportistas se ven obligados a suscribir seguros para no perder sus ganancias. “En caso de atraco recuperamos si no el valor comercial sí el coste de la producción”. Los agricultores que pueden aseguran todo lo que comercializan. “Nos roban en la parcela, en las bodegas de pesado alteran las básculas y siempre sale más humedad de la que hay; a eso tenemos que añadir los seguros…”, dice Serapio Vargas. Él es productor y tiene su centro de acopio.

“De unos 140 camiones nos roban unos cinco, alrededor de 350 toneladas”. Al seguro hay que añadir el propio flete. Un trayecto de Sinaloa a México, por ejemplo, saldría a 1.200 pesos por tonelada. A veces los agricultores y los propios centros de acopio, para que salga más económico, contratan camiones que ya depositaron su carga y hacen el viaje de regreso vacíos. En ese caso, el viaje podría bajar a 700 pesos la tonelada. “Pero esos camiones no se pueden asegurar porque el transportista está actuando al margen del dueño del camión, y corres el riesgo de perderlo todo”, dice Vargas.

Para evitar estos autorrobos, los empresarios han colocado cámaras de seguridad en algunos de sus vehículos de carga. Delito, vigilancia y más delito, como una espiral incesante. “La ley nos hace responsables de la pérdida total o parcial, así que si el cliente quiere que le respondamos tiene que declarar el valor de lo que se transporta y pagar un seguro o lo pagamos nosotros y lo sumamos al coste del flete”, afirma Refugio Muñoz, presidente de la Comisión de Seguridad y Prevención del Delito de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin). “Es muy difícil cuantificar, pero un estudio con datos de 2017 nos indicó que aquel año los robos por carretera suponían un 5,5% del PIB. No solo contabilizaba pérdidas al transportista, sino al país”. El México que roba a los mexicanos.

 

**Información de medios **Foto: Especial


afm