Normalizar la tragedia / En opinión de Gabriela Sotomayor

22/11/2020 - 05:00

Redacción MXPolítico.-México llora a más de cien mil muertos por la Covid-19 y sobrepasa el millón de casos de personas contagiadas, pero en un país en el que son asesinadas 100 personas cada día, incluyendo unos diez feminicidios diarios, en donde aumenta la violencia y las atrocidades contra los niños, estos números no parecen doler.

Los mexicanos se han acostumbrado a contar miles de muertos, a cuestiones que en otros países serían motivo de alarma como fosas clandestinas, desapariciones forzadas, ejecuciones, tortura, graves violaciones a derechos humanos, por lo que la muerte de más de cien mil personas por una rara enfermedad, podría pasar de largo.

A nivel mundial México es el cuarto lugar por número de muertes detrás de Estados Unidos, Brasil e India. Según estimaciones, para fin de año habría un millón 300 mil casos con unos 122 mil fallecidos.

Pero además de las casi 100 mil muertes confirmadas por la Secretaría de Salud a causa de la Covid-19, se sabe que entre enero y septiembre de este año se registró un exceso de mortalidad del 37%, es decir 193 mil muertes más de las esperadas.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud Hugo López-Gatell Ramírez advirtió que 77.4 de cada 100 mil habitantes podría morir en el curso de la pandemia. “Es una cifra relativamente pequeña si la comparamos con las distintas causas de muerte”, dijo.

La cuestión es que muchas de esas muertes no debieron ocurrir, su estrategia está empañada por la ineptitud, la necedad, la palabrería, por quedar bien con el inquilino de Palacio Nacional y a fuerza de no hacer pruebas ha controlado los números con un cómodo 9.8% de letalidad.

Por lo pronto, López-Gatell ya dio la orden a los medios de que no se exagere con la cifra de las cien mil muertes.

“Algunos medios aficionados a distorsionar la información, culpan a las personas de la mortalidad. Nadie ha culpado a la gente. Reflexionen sobre sus actos”, remarcó Gatell quien llamó a medios “a que ayuden a sus congéneres”. ¿Ayudarlos a soportar el golpe?

“Si esto se trivializa a un número que aparezca en las primeras planas como cifra récord con el propósito de quizá llamar la atención o aumentar la venta de los periódicos… si ese es el propósito pues síganlo haciendo, pero ojalá tengan un poquito más de respeto por las personas que han fallecido’’, lanzó el funcionario.

El que falta al respeto a los muertos es el Subsecretario de Salud con su fracaso en el manejo de la pandemia desde que surgieron los primeros casos.

 Además de la falta de pruebas, afirma que se hacía una detección de casos e identificación de contactos desde “el inicio de la epidemia, incluso de hecho antes de tener el primer caso en México”. Como si no supiéramos que desestimó esas medidas.

“Indispensable siempre decir siempre la verdad, pase lo que pase”, afirmó.

A pesar de lo que quiera López-Gatell me gustaría saber el nombre y apellidos de cada una de las personas que ha muerto por Covid-19. Quizá nunca sabremos quiénes son, ni sus historias, su antes sin después.

Y además, el propio presidente Andrés Manuel López Obrador es quien más normaliza la tragedia, porque ni siquiera habla de ella. Evita tocar el tema de la pandemia y se aferra a no usar cubrebocas, como si ponérselo significara una rendición o una derrota política.

Parece que la estrategia del gobierno será dejar correr el virus, seguir contando muertos y casos a su manera, y que pase lo que tenga que pasar hasta que llegue la vacuna, que de acuerdo a la tabla de tiempos de la OMS podría estar disponible en el verano del siguiente año.

Es decir que de aquí a que llegue la vacuna y se tengan recursos para pagarla, el zar del coronavirus y el Presidente seguirán normalizando la tragedia frente a millones de mexicanos que se hunden en números rojos, anestesiados por las cifras, por la violencia. Así es, señor López-Gatell, recordaremos sus palabras: “las personas que fallecieron, fallecieron”. 


Autor: Gabriela Sotomayor
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