Más Lodo / En opinión de Ramón Zurita Sahagún

13/08/2020 - 11:47


Redacción MX Político.- En el show montado al unísono por Emilio Lozoya y las autoridades mexicanas se considera que los ex Presidentes Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto sean llamados a declarar. 

No se trata de enjuiciarlos (la mancha quedará de todas formas), ya que para eso se requiere de pruebas, dijo el Presidente López Obrador, quien se mantiene renuente a actuar judicialmente contra los ex Presidentes. 

Esa ha sido una máxima nacional, ya que en México se han significado por no ejercer acción judicial alguna en contra de los ex Presidentes. A diferencia de otras naciones, los ex Presidentes mexicanos han dejado el cargo con la confianza de que no se actuaría en su contra, sin importar acusaciones o denuncias. 

Si acaso en el pasado había referencias a conflictos entre el Ejecutivo en turno y sus antecesores como aquel de López Portillo hacia Luis Echeverría al enviarlo de Embajador y sacar de posiciones de privilegio a sus alfiles Porfirio Muñoz Ledo y Augusto Gómez Villanueva. Ernesto Zedillo dejo latente la posibilidad contra Carlos Salinas, por la vía de su hermano Raúl. 

Vicente Fox amenazó con enjuiciar a todos aquellos corruptos priistas a los que sacó a patadas de Los Pinos, pero no lo hizo, un pequeño escarceo con el caso del Pemexgate fue todo. 

Mucho se habla de qué en Colombia, Perú, Brasil, Argentina y otros países se ha actuado en contra de los ex Presidentes por el mismo asunto de los sobornos de Odebrecht y otros más vinculados con la corrupción, mientras en México varios años después apenas se comienza a desenredar la madeja. 

La razón la han simplificado los analistas, los que consideran que el primero de los Presidentes que en funciones deje correr los trámites judiciales contra su antecesor, seguiría la misma ruta con su sucesor. Es decir, se rompería la cadena y estaría expuesto a sufrir el mismo trato. 

Por eso los ex Presidentes, con excepción de Luis Echeverría (fue un asunto diferente), no han sido tocados ni con el pétalo de una flor, aunque algunos sienten el menosprecio ciudadano y son señalados de enriquecimiento ilícito, sin que se presentan pruebas ante las autoridades. 

Así ha sido desde tiempos remotos con varios de ellos que detonaron sitios turísticos: Miguel Alemán fue señalado por apoderarse de grandes extensiones de terrenos en Acapulco y de otorgar concesiones a cambio de sociedades, Luis Echeverría de hacer lo propio en Quintana Roo y la zona de Los Cabos, Vicente Fox en la zona de Careyes. 

Otros más fueron señalados por concentrar grandes fortunas al amparo del poder público como Carlos Salinas de Gortari y ahora Enrique Peña Nieto. 

Hasta ahora nadie presentó pruebas de esos dichos y esos ex Presidentes y otros más han transcurrido en sus vidas, sin problemas judiciales, vinculados al ejercicio del poder público. 

Por eso, la denuncia presentada por Emilio Lozoya en contra del ex Presidente Peña Nieto puede correr la misma suerte, ya que el ex director de PEMEX sostiene que fue obligado para aceptar sobornos. 

Fue por eso que el Presidente López Obrador aclaró que, cuando menos, los ex Presidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa serán llamados a declarar. 

El mismo AMLO recalcó que los ex Presidentes serán enjuiciados si lo pide el pueblo, ya que lo principal es moralizar a México y que se termine con la corrupción. 

Habrá que seguir paso a paso los pormenores de este asunto en que el ex director de PEMEX juega el papel de denunciante con tal de enlodar a otros en su extraña negociación que lo lleve a no pisar la cárcel. 


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Dos distinguidos priistas se unen a los nombres difundidos dentro de la maraña de asuntos por los que tiene que responder Emilio Lozoya: uno es ex gobernador y se autonombró el verdadero operador del Pacto por México. De él se dice que fue el verdadero beneficiario de los dineros que ahí se manejaron. El otro es quien actuó como el encargado de los dineros en el PRI durante todo el sexenio pasado, personaje muy cercano al afecto de Peña Nieto y Luis Videgaray. 


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Paloma Sánchez Ramos, secretaria de Comunicación Institucional del CEN del PRI, se ha significado siempre por su incapacidad para conducirse en el cargo que ostenta, aunque se rodeó de personal capacitado para intentar sacar el trabajo que le fue encomendado. Ahora Paloma prefiere buscar asesoría externa, razón por la que despidió a quien le hacía el trabajo y buscaba conectar con el exterior a un partido que va a la baja, por su falta de cercanía con la ciudadanía. 


Email: ramonzuirta44@hotmail.com


 

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