“Calima”, poemario de Estrella del Valle

11/08/2020 - 18:18

Redacción, MX Político.- Desde la hermana república del Perú, la Municipalidad de Lima y Primavera Poética envían el poemario “Calima”, de la escritora veracruzana Estrella del Valle (Orizaba, 1971), para las ediciones de la colección del programa Lima Lee.

 

Se trata de 54 páginas poéticas cuyo título, “Calima”, toma las letras de tres palabras en inglés: CAution LIve aniMAls (“cuidado animales vivos”). Escribe Jair Cortés en el prólogo:

 

“CALIMA tiene como punto de partida otra obra: ‘El planeta de los simios’, de Pierre Boulle [Aviñón, 1912-París, 1994], y se presenta como diálogo que continúa una estética apocalíptica pero que preserva, por medio del lenguaje y la poesía, la esperanza que habrá de morir al último. Los poemas que componen este poderoso libro, son señales que se emiten justo entre el fin de los tiempos y el inicio de una nueva vida. En este punto intermedio se gesta una tormenta espiritual, moral y física; la energía que alimenta los poemas de Estrella del Valle (quien en su nombre anuncia luz), vuelca nuestro corazón, haciéndonos saber que no solo somos lectores y espectadores sino también partícipes de un infierno cotidiano.

 

“Estrella del Valle es una de las poetas más propositivas de las últimas décadas: conquista lo coloquial extrayendo su milagrosa y terrible esencia, y narra un conjunto de apasionantes historias convirtiéndolas en poesía pura. Estrella del Valle escribe desde una fisura verdadera, una frontera, una grieta que está partiendo en dos al mundo, y CALIMA es su alarmante testimonio poético.”

 

La autora de “Bajo la luna de Aholiba” (1998), ha recibido los siguientes galardones: Premio de Poesía Memoración a García Lorca 1998, organizado por la Sogem y el XXVI Festival Internacional Cervantino; el Nacional de Poesía Efraín Huerta 2000 por “Fábula para los cuervos”; el Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde, Zacatecas (2000) por “La cortesana de Danann”; el Latinoamericano de Poesía Benemérito de América, Oaxaca 2003, por “El desierto; dolores”; así como la Mención Honorífica en el VI Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín, Colombia, de 2007, por “Vuelo México-Los Ángeles, puerta 23”. En el 2009 recibió el Premio Caza de Poesía «Morada al sur» en Los Ángeles, California, por “La Cortesana de Dannan”. Una antología personal de Estrella del Valle aparece en “La selva afuera” (2015).

 

El concepto de la portada limeña de “Calima” corrió a cargo de Melissa Pérez (©Estrella del Valle, ©Festival Internacional Primavera Poética, https:/web.facebook.com/fipperu2019/.)

 

“Yo, el presidente”

 

Yo, el presidente de este país en la derrota,

 

he tomado el poder absoluto

 

sobre esta tierra árida de hombres

 

y mujeres capaces de alzar su voz azul

 

hacia los cielos.

 

La voz de un rojo incontenible

 

que se perdió en las calles.

 

Mujeres que se quedaron

 

durmiendo en una zanja,

 

un desierto, un metro bajo tierra

 

o varios de ellos.

 

Hombres azules que se quedaron durmiendo

 

también en sus pedazos de carne amoratada.

 

Nombres atados a la tierra.

 

Nombres solo,

 

nombres solos

 

que pidieron resguardo a la persona equivocada.

 

Aquí ya no hay demonios,

 

no hay ángeles caídos,

 

aquí solo la soledad, la carne seca, el fastidio.

 

Aquí los ángeles se agrupan

 

en una gran unión de asalariados.

 

Aquí no hay sindicatos.

 

Aquí todo lo que respira lo he hecho mío.

 

He llegado a esta tierra

 

como el fuego de estrellas.

 

He llegado a esta tierra como el relámpago

 

*

 

“Si me pierdo, mamá…”

 

si una noche no llego para que me regañe,

 

no me busque en mi cama,

 

no pague mi rescate.

 

No le dé nuestro amor a manos llenas,

 

no le calle de miedo,

 

no deje de buscarme.

 

No le juegue su juego.

 

Amor, mamá,

 

no pare de encontrarme,

 

porque yo soy su sangre

 

y usted es mi baluarte;

 

y si me deja, mamá,

 

no les crea su silencio,

 

no los tome usted en cuenta.

 

*

 

“Noticias Internacionales”

 

El mundo yace en manos de grupos extremistas

 

y no hay quién pueda detenerlos.

 

¡Sálvese quien pueda!, exclaman.

 

Más allá dos mujeres se desmayan.

 

Un hombre grita.

 

Una joven mujer escribe en las paredes:

 

“Fue un Feminicidio”.

 

Afuera se escucharon los balazos, reportan.

 

Han matado al hombre que la ama.

 

Un grupo de soldados pecho tierra

 

y dos grupos de rebeldes.

 

El mundo muere a manos de unos cuantos.

 

La esperanza es lo último que desaparece.

 

Doscientas niñas encuentran su calvario.

 

Hay un virus mortal que se trasmite al contacto

 

y unas madres que esperan todavía en la Plaza de Mayo.

 

Hay un país de crímenes perfectos.

 

Hay un país de crimen perfectamente organizado.

 

Yo no creo en islamistas.

 

Ya no creo en comunistas.

 

Yo no creo en políticos que mienten

 

cuando todos sabemos que hay un crimen de Estado.

 

“Hay un país que muere atado por las manos”.

 

*

 

“The Show Must Go On”

 

Del circo aprendimos a amar a los animales

 

y hacerlos “nuestros amigos”.

 

Los gorilas hacen trucos, desaparecen gente.

 

Han sacado a un conejo colgando

 

por las patas de un sombrero.

 

Parten en dos, tres o más pedazos

 

las noches en un féretro.

 

Los equilibristas se convierten en

 

“víboras por desobedecer a sus padres”.

 

Hay leones amaestrados

 

con el horario estelar de cuatro a nueve.

 

Un hombre bala.

 

Un circo de tres pistas

 

con payasos que linchan inocentes.

 

Hoy gran función de estreno en la ciudad,

 

los “tickets” gratis.

 

Pasen a ver a la mujer barbuda

 

adentro de la carpa.

 

Cinco acróbatas.

 

Un ventrílocuo atrás de cada director del circo.

 

Malabaristas con pancartas

 

se concentran al centro de las plazas.

 

Anoche aprendimos que el palco

 

es para los que pagan el precio

 

en petrodólares y en las gradas

 

el resto de los asistentes reza

 

por el fin del mundo,

 

pero la función continúa.

 

jam